Carolina Moreno: relaciones laborales de proyección internacional

Carolina Moreno: relaciones laborales de proyección internacional

  • On 18 de agosto de 2022

Carolina Moreno Coy, durante muchos años fue una abogada de notable experiencia y trayectoria en Álvarez Escandón Liévano (AESCA) antes de su transformación en la actual Álvarez Liévano Laserna (ALL). Se destacó por su habilidad en la creación de estrategias legales y el litigio en favor de grandes corporaciones, previo a tomar la decisión de liderar, desde adentro, la gestión de Relaciones Laborales y Salud y Seguridad en el Trabajo en empresas nacionales y multinacionales del sector del transporte aéreo y el sector financiero, entre otros. Ahora continúa su carrera en una nueva posición fuera del país. Merecido reconocimiento.

Es abogada de la Universidad Javeriana, especialista en Derecho de la Seguridad Social y en Derecho Laboral de la misma universidad. Desarrolló su carrera bajo la guía y de la mano de Carlos Álvarez Pereira, Claudia Liévano y Felipe Álvarez.

Su inclinación por el Derecho Laboral comenzó con un referente académico universitario: María del Rosario Silva, a quien recuerda como un ejemplo de mujer, de tenacidad, templanza y disciplina; lo que pudo ratificar hacia el final de su pregrado en un breve paso por el Ministerio del Trabajo asesorando trabajadores y pequeños empleadores. Allí tuvo claro que el derecho del trabajo «permite construir sociedad». Esta misma sensación la tendría años después desde el marco de su gestión en relaciones laborales, donde se hace evidente que cualquier decisión corporativa tiene un impacto en un ser humano, en su familia y en el entorno que lo rodea.

Sobre su tránsito del escenario de la consultoría empresarial y el litigio estratégico hacia la vida de empresa, Carolina destaca particularmente que lo más notorio es que los conceptos legales y las decisiones empresariales se hacen «reales», es decir: «tienen cara y un nombre propio». Esto hace que la labor no sea simplemente dar una opinión jurídica sino entender el contexto de cada negocio y saber que ello tendrá consecuencias en la vida de una persona y su familia.

De allí entendió que las relaciones laborales no se agotan con «estar en una oficina» sino que están diseñadas para «estar afuera, estar donde está la gente, para apoyarlos. Entonces, si con lo que uno hace además de apoyar las empresas en la que trabaja, apoya a sus trabajadores, es lo más bonito que puede pasar».

Para los que ven en su trayectoria un ejemplo personal y profesional, Carolina es enfática en recomendar un aprendizaje cotidiano y de pequeños pasos: todos los días aprender algo, por pequeño que parezca. Anota que no solo de los profesores se aprende, sino además de los compañeros de trabajo, de los jefes y líderes, de los clientes, de los funcionarios judiciales, de la cercanía con el Ministerio del Trabajo, de los testigos que en una audiencia explican cómo funcionan las empresas por dentro, de los directivos que explican en qué consiste un negocio. En general, en todos los lugares y escenarios.

Destaca, además, la importancia de «atreverse» a innovar y dar un paso adelante, de ser «leal a uno mismo» y no dejar de lado JAMÁS (lo enfatiza) ni los principios, los valores y las enseñanzas de la familia y los mentores. Un aprendizaje diario, una lealtad a sí mismo, atreverse a perseguir las metas y «hacer las cosas con mucho amor» es lo que, en sus palabras, resume su recorrido.

Esta forma de llevar su carrera le ha permitido sentir grandes satisfacciones y gratitud con el medio que la rodea. Sin dudarlo insiste en que la razón por la cual se siente orgullosa de hacer parte de una organización en las relaciones laborales tiene que ver con los pequeños detalles que le recuerdan por qué escogió este camino:

«[…] un saludo o un mensaje de alguien que no conozco personalmente, pero esa persona sí sabe quién soy yo porque mi equipo o yo contribuimos específicamente a ayudarle en alguna necesidad que tenía en algún momento. Puede que haya sido algo menor (para mi), pero para esa persona fue muy útil y se siente muy agradecida. Eso es lo más bonito de trabajar con la gente. Al final, cuando se está en Relaciones Laborales y Recursos Humanos, yo trabajo con la gente y para la gente. Esa es mi razón de existir en una empresa.

El agradecimiento de la gente, las palabras bonitas, construir equipo. Esas son las mayores experiencias que he podido tener en todos los lugares donde he trabajado»    

Carolina comenzará pronto en una posición global, fuera del país, para la misma compañía con la que trabaja actualmente. Un lugar donde podrá conocer nuevas culturas, distintas legislaciones, prácticas empresariales y estrategias más diversas, así como podrá compartir su experiencia y conocimiento en Colombia.

Finaliza esta conversación recordando que el trabajo en relaciones laborales no siempre es tranquilo, fácil o fluido, que a veces es frustrante e inquietante, pero «cuando uno hace las cosas con amor y cuando cada cosa que haces lo haces con el mayor respeto y pensando en la otra persona, así no sea fácil (como sucede con las negociaciones colectivas o en los retiros de personal), cuando uno se pone en el lugar del otro y trabaja de la mano con esa persona, las cosas resultan más fáciles, bonitas y enriquecedoras. Creo firmemente que cuando uno hace las cosas con amor y con respeto, todo sale bien. Y eso se lo merecen todas las personas que trabajan conmigo, en todo nivel».

A Carolina desde Álvarez Liévano Laserna le deseamos éxitos en su nuevo rol internacional, al tiempo que le agradecemos su amistad y sus aportes a nuestro propio crecimiento. Sin duda será una experiencia transformadora para ella y para todos los grupos humanos y las comunidades de trabajadores con los que se relacione y su labor tenga influencia.

 

Éxitos y felicitaciones.

Álvarez Liévano Laserna